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Náufragos
¿Quién no ha soñado alguna vez con abandonarlo todo y largarse a una isla desierta? Que tire la primera piedra aquel que no se ha imaginado rodeado de cocoteros, acariciado por el abanico de una bella, o bello, y mecido por el dulce ronronear de unas aguas tranquilas… Nuestra capacidad para soñar, inventar paraísos, aunque sean fiscales, y en definitiva, evadirnos hacia un sueño de prosperidad económica, sentimental, o simplemente lúdica, no tiene límites.
Evasión, utopía: Hermosas palabras, simientes de sueños a las que el paso de los años ha dotado de significados ¿grandilocuentes? El tópico se conforma y como tal se vacía, se llena de sí mismo, o lo que es lo mismo, de nada, y se repite de boca en boca, se mastica. Palabras encerradas en jaulas de ignorancia, despojadas, rotas.
Imagínense… tranquilos, solo por un momento y ante la protección de una cuarta pared, que nuestros anhelos se hacen realidad, imagínense que la isla desierta lejos de ser paradisíaca es tan solo una isla desierta, con sus mosquitos, sus tormentas, su preciosa y brillante arena introduciéndose por cada uno de nuestros poros… Imagínense que nuestros sueños se convierten en espuma de mar, a cuatro mil kilómetros de la civilización más cercana.
El tópico se hace carne y el sueño realidad. Esto es lo que pasa, que no es poco, pero tampoco mucho. A estas alturas parece que no importa nada, pero seguimos soñando, será por algo… Espectáculo escrito por Jorge Picó y dirigido por Andrés Beladiez
Es precisamente la delicadeza la que caracteriza a esta propuesta tan inusual como atractiva, plácida y acogedora.
Andrés Beladiez, además de dirigir, ha creado un diseño de iluminación acertado y suave, que sugiere más que impone los matizados climas donde evoluciona un grupo de jóvenes intérpretes en los que se evidencia una excelente preparación actoral y física.
— Pedro Manuel Víllora, en ABC, 31 de enero de 2001
Ficha artística
Autor: Jorge Picó
Intérpretes: César Maroto, Lidia Navarro, Antonio Pérez y Juan Antonio Lumbreras
Música: Borja Ramos
Escenografía y vestuario: Juan Manuel Álvarez
Dirección y diseño de iluminación: Andrés Beladiez
Se representó en el Teatro Galileo de Madrid.
Fotografías: Vértigo Teatro